EMOCIÓN EN CORTO ha demostrado la enorme fuerza del cine en pequeño formato. Hemos disfrutado de 12 magníficas obras finalistas que nos han emocionado, sorprendido y hecho reflexionar.
Tras la deliberación del jurado, se han concedido los siguientes reconocimientos:
- Gabriel Contreras Andrades – PREMIO AMOR DEL PÚBLICO a la obra más votada por los espectadores, verdadero reflejo de la conexión con la audiencia.
- Clara Vázquez Abujas – PREMIO ROSTRO DE LA PANTALLA a la mejor interpretación, por dar vida a un personaje con autenticidad y emoción.
- David Calle Martín PREMIO LUZ DEL FESTIVAL a la mejor fotografía, por la belleza y personalidad de su propuesta visual.
- Alejandra Garrido Ríos – PREMIO LO INVISIBLE al mejor sonido y música, por enriquecer la narrativa a través del universo sonoro.
- Ali Ahmed Díaz – PREMIO AL VALOR al cortometraje que mejor transmite valores humanos positivos y transformadores.
- Mª José Puyana Aguilar – PREMIO CORTE PERFECTO al mejor montaje, por construir el relato con ritmo, claridad y fluidez.
- Cayetana Pinto Gutiérrez – PREMIO PLUMA DE ORO al mejor guion, por la calidad, originalidad y solidez de su historia.
- Gabriel Contreras Andrades – PREMIO CLAQUETA DE ORO al mejor cortometraje, por su excelencia global y capacidad para emocionar.
En cada cortometraje hay una mirada única sobre el mundo, y en cada una de ellas, una oportunidad para comprendernos mejor. Gracias a los 23 participantes por compartir su talento, su sensibilidad y su visión.
Seguimos creyendo que una sociedad que crea, imagina y reflexiona a través del arte es una sociedad más libre, más consciente y más humana. Las artes no solo enriquecen nuestro patrimonio cultural; también nos ayudan a desarrollar la empatía, a expresar emociones, a formular preguntas y a explorar aquello que nos hace profundamente humanos. En un tiempo en el que la utilidad inmediata parece imponerse a menudo como criterio de valor, el arte nos recuerda la importancia de detenernos, sentir, pensar y conectar con los demás.
Por eso celebramos cada obra presentada, no solo como un ejercicio creativo, sino como una contribución a una comunidad más sensible, crítica y capaz de imaginar nuevos horizontes. Porque cultivar las artes es también cultivar nuestra capacidad de emocionarnos, de comprender otras realidades y de transformarnos como personas.
Juan J. Lobato Moreno
Jefe del Departamento Cultural y Artístico
Coordinador Escuela Espacio de Paz